A mi padre, a los diez años de su partida.
EL ECO DE TUS PASOS
(Esta Casa Sin Ti)
Silencioso, el atardecer,
me vincula al paraíso perdido de tu voz;
Fuga desesperada y lírica
que toca las alas de los ángeles
cuando todo me golpea, y derrumba.
Rememorarte es regresarte,
como regresan las aves de tu sonrisa
cuando resbalan las lágrimas...
París está lejos,
igual que el Cielo;
Ese que nunca escucha mi súplica;
Ese que no deja de romperse,
y caer, por dondequiera que yo vaya.
Mas no podrán todos los abandonos,
ni todas las lluvias,
marchitar ni uno solo de mis recuerdos,
que como flores,
siempre vivas,
perfuman esta casa sin ti.
Los boulevares de ensueños
proyectan una fosforescencia perenne,
casi mágica,
entre los abedules llorosos;
Pero es el cristal mojado por el que te vi partir,
mas el eco de tus pasos perdidos,
en las auroras de mi infancia,
lo que poetiza la ausencia;
Esa que atraviesa todas las noches de mis días...
Te evoco al incendiarse la penumbra del tiempo,
en una hoguera de plegarias,
cuando mi frente cansada,
añora la ternura de tus manos;
tu manto protector;
Ese que de niña me hacía creer en los héroes.
Tu risa, tus zapatillas,
tus cosas, siguen ahí,
donde las dejaste;
Igual que mi corazón roto,
que sigue esperándote verte llegar del trabajo
a la hora de siempre.
Encendidas, las flores de la memoria,
se asemejan a un ramo de estrellas recién nacidas;
Esas que me guían por el camino de vuelta;
Más por mas que avanzo,
por esta avenida de espejos,
no puede verte por ningún lado...
Ya, los arreboles del ocaso,
dibujando están la isla por donde vagas ahora;
Proyección de lo maravilloso,
e inmenso,
que me es ajeno, y esquivo...
Como la alegría del ayer,
que muerta, y amarillenta,
languidece entre las paredes viejas.
Deberé esperar a otra vida para comprenderlo,
para ver la otra orilla del amor;
Ese que no conoce el desastre,
ni el adiós.
Allí donde nunca duda el alma,
ni se extingue la luz.
Yolanda García Vázquez
Lira Perfumada D@R 🇪🇦

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