CUARTELES DE INVIERNO
(El crepúsculo de las hortensias)
Parece un hada de los bosques,
tan pálida, tan delicada, tan etérea...
Hilvanada a su latir,
la ausencia,
une las orillas del cielo;
y del alma,
y de todo lo que es grande y puro.
En su marchitez creciente,
ella siente aún florecer la vida;
Aguanieve tras el cristal nocturno
fallece soñador ante sus ojos.
Un salmo mudo entre los labios;
revela el enigma de su placidez onirica;
Fantasmal, el velador victoriano,
luce el crepúsculo de las hortensias.
Hastío en sus pétalos mustios,
algodona el tacto de la tarde;
Como un almendro en flor
la colma de bellezas la memoria.
Está sola,
sin frutos, sin hojas, sin mañana;
Sola como la primera aurora del mundo...
Las olas del corazón besan la arena de su niñez;
Descalza por esa playa silente,
la nostalgia pasea de su mano,
junto al ángel de las estrellas.
Arcano fulgido de un ópalo multicolor
le devuelve la armonía de algún verano;
Todo está en calma, soleado, poetico;
Más las aceras de su mirada siguen lluviosas
como el retrato que le devuelve el espejo.
Allá en los cuarteles de invierno del existir,
languidece aún la promesa de algún diciembre;
Viudas, las ilusiones de amor,
danzan con la tormenta,
y con el olvido...
Tembloroso su pecho
evoca el aroma de los cerezos adolescentes;
Pareciera que el verdor vuelve a sus ramas;
Más las arañas de la soledad ya han cruzado
de hilos su tiempo, su faz, su piel.
Acristalando sus lágrimas tras un soneto de Bécquer,
o de Darío,
parece un hada de los bosques,
tan pálida, tan delicada, tan etérea...
Añoranza que le fluye por las venas
con un lirismo casi perenne,
halla desahogo en el cauce de su aliento,
y de su voz...
Es mucho lo que ha llorado de una orilla a otra de ese río;
Incontables sus angustias en los cuarteles de invierno;
Y sin embargo,
en medio de tanta marchitez
ella aún siente florecer la vida.
Yolanda García Vázquez
Lira Perfumada D@R 🇪🇦

No hay comentarios:
Publicar un comentario