ABANDONOS
(Flores Pálidas)
En infernal limbo de encantos,
tiembla cáliz del corazón,
un desquiciante latido...
Derrama mano del cielo,
tu caridad,
a esta penumbra constante que soy;
Desata la soga que asfixia mi voluntad
en un cadalso de otoños...
Que las flores pálidas del interior
no se deshojen en vano;
Que en el reino de las arañas,
sea mi decadencia,
prólogo de palaciegos instantes...
Lluvia a lluvia,
no sea mi nombre ya más,
un ayer atrapado en el espejo;
Que los ángeles escuchen de una vez mi silencio,
y griten las piedras de la palabra,
la necesidad de lo inmenso,
y lo luminoso...
Desmadeja, mano del cielo,
la fatiga de mi mirada,
Y en un recodo inesperado del reloj,
teje a mi respirar,
la fe que sostiene la vida...
Que arda el frío del alma
en ascuas de verdades eternas;
Que lo inmundo y lo inhumano,
no me vuelva a alcanzar;
Y como en un revuelo de estrellas,
dancen todos mis abandonos
su poemario de amor sin fin.
Yolanda García Vázquez
Lira Perfumada D@R 🇪🇦

